Un reciente estudio sugiere que el combinar el iPad con la terapia tradicional puede ayudar a los niños con autismo a hablar e interactuar más.

Dentro de la muestra de niños con autismo con y sin el uso del iPad “Todos los niños mejoraron, pero mejoraron más aquellos que utilizaban un iPad”, dijo Connie Kasari, profesor de desarrollo humano y psicología y psiquiatría de la Universidad de California, Instituto Semel de Los Ángeles para la Neurociencia y Comportamiento Humano.

El iPad llega a ser un estimulante visual con retroalimentación auditiva”, explicó. Por ejemplo, los niños al pronunciar mal una palabra, escucharla correctamente pronunciada en el iPad, se autocorrigen y el aprendizaje es mejor.

Pero, Kasari enfatizó: “El iPad es sólo una herramienta y no suple el tratamiento terapéutico”.

Valdría la pena probarlo ya que con el iPad como herramienta se abarcan todos los estilos de aprendizaje y el resultado puede llegar a ser mejor.